Un Cementerio Con Historia

CEMENTERIO DE AZUL Homenaje a la majestuosidad de la muerte y a la síntesis histórica La ciudad de Azul, provincia de Buenos Aires, Argentina, rinde homenaje a la majestuosidad de la muerte, con una imponente escultura hecha en 1938, por el arquitecto Francisco Salamone. Esta escultura representa un ángel flamígero con una espada en las manos, Como dijo alguien, pareciera que estuviera marcando la frontera entre la vida y la muerte; además esta representando para los creyentes la esperanza de la resurrección. Entrando ya al interior del cementerio encontramos dos cenotafios que rinden homenaje a los muertos de los dos grandes partidos políticos cuya ideología la podemos considerar fundacional de la argentina moderna. Uno es en homenaje a los muertos en la Revolución Radical, de 1890 y el otro es en homenaje al Teniente General Juan Domingo Perón y a su esposa Maria Eva Duarte. Es como si esta Ciudad Cervantina, de profundas raíces Pampas, en la que hace años, se señoreaban los pueblos originarios, tierra en que tantos desencuentros se produjeran, quiere ser hoy la heredad de la síntesis unificadora de tantos años de desencuentros.





A los desaparecidos de toda la tierra, de todas las épocas por distintos motivos, quienes con su sacrificio han hecho posible que "la muerte le enseñe a los vivos" a soñar con un Mundo lleno de respeto por las ideas del otro.







José Vicente Cuenca Phd Departamento de Antropología Universidad Nacional de Colombia Santa Fé de Bogotá, 1994


lunes, 16 de mayo de 2011

Bovedas Antiguas del Cementerio de Azul


                                                                                      Boveda de la Familia de Nicolas Navas
Boveda de la Familia Zabala y Oztolaza                      
año 1899                                                                        año 1876

viernes, 13 de mayo de 2011

Argentina Diego (fudadora hospital de niños)

vista actual del hospital

Placa recordatoria de la fundacion

Las Damas de la Sociedad Protectora de niños que acompañaron a la sta Diego

 Argentina Diego
Argentina Diego, fue una docente dedicada enteramente a la enseñanza de las primeras letras, egreso como maestra normal estudio que curso en la Escuela Normal de Azul, en el año 1907, sus primeros pasos como maestra los dio en la escuela rural en Miraflores, partido de Azul.  Al jubilarse como maestra integro y fue presidenta de la "Sociedad Protectora de los niños pobres de Azul"
Con su  dedicacion y esfuerzo, fue consiguiendo concretar su obra con la construccion de Hospital de Niños
El 28 de agosto de 1949, inauguraba su gran obra el Hospital de Niños
en 1975, fallecia  





 







  Placas recordatorias colocadas  en la  boveda que guarda sus restos                                                                           



placas colocadas en el cementerio Unico de mAzul, en homenaje de los Maestros  Jubilados a la señorita Argentina Diego





jueves, 12 de mayo de 2011

La muerte y sus circunstancias por Enrique Rodriguez presidente de la biblioteca Ronco

La muerte y sus circunstancias



Por Enrique C. Rodríguez


Para redactar este artículo nos hemos valido del libro “Diario Intimo de un país “ publicado por La Nación, y de investigaciones realizadas en la Hemeroteca.

Procuraremos poner de manifiesto el profundo cambio operado en nuestro país, y por ende en Azul, en lo referente a las ceremonias que rodean a la muerte.

Hasta no hace muchos años, la muerte de un ser querido, además de la pena natural, implicaba para las familias el comienzo de un período diferente en las relaciones sociales, el denominado “luto “.

El luto estaba perfectamente reglamentado, existiendo inclusive publicaciones para regularlo, como por ejemplo, el libro “Reglas y consejos para conducirse en sociedad “, escrito por la baronesa de Staffe en 1893.

La etiqueta del sepelio exigía que seis o doce horas después de la defunción, el cuarto del muerto fuese transformado en capilla ardiente.

La sala era adornada con paños fúnebres, mientras que los niños eran retirados a casa de algún pariente.
Es que se exigía el más profundo silencio, se caminaba en puntas de pie, y se hablaba en voz baja.

A tal extremo llegaba la regla del silencio, que quienes estudiaban piano, debían agenciarse de lo que se llamaba el “piano de luto “.
Este era una caja de madera, relativamente pequeña, con un teclado que no sonaba, pero que permitía al pianista continuar con sus ejercitaciones.

Uno de estos pianos se conserva en el Museo de la Ciudad, en Buenos Aires.

Los melómanos no tenían que privarse de asistir al Teatro Colón, ya que en el mismo existen aun los palcos de luto, que están ubicados a la altura de la platea, cerrados con tupidas rejas que permiten ver y oír, sin ser vistos.
Los amigos y conocidos se enteraban del deceso, por medio de una invitación al funeral. De aquí la frase “El duelo se despedirá por tarjeta “.

Estas tarjetas de invitación solían estar ribeteadas con una línea negra en todo su contorno, y decoradas con cruces y otras ilustraciones de carácter religioso. En la Casa Ronco se guardan varios ejemplares muy bien conservados.
Las mismas debían ser redactadas a nombre del familiar de sexo masculino, estando excluidas del texto las mujeres, aun las viudas, hijas y hermanas.

Las reglas de urbanidad imponían que no se invitara al sepelio a personas que residieran en otra ciudad, ya que ello implicaría imponerles un viaje, a veces costoso, o incómodo.

Los convidados debían ser recibidos en la casa mortuoria por los parientes varones, con un apretón de manos. No correspondía entablar conversación con los presentes, ya que era considerado de muy mal gusto.
Los deudos debían estar vestidos con sus mejores galas.
En cuanto a la ornamentación de la capilla ardiente, las empresas fúnebres poseían un verdadero arsenal de candelabros, velones, crucifijos, telas, etc.

En algunos casos se armaba un fondo detrás del ataúd, presidido por un vitral religioso, especialmente iluminado desde atrás.

Para tener una idea de la imponencia que podía llegar a tener una capilla ardiente, podemos decir que algunos candelabros y velones, llegaban a tener una altura de dos metros y medio.

Hoy podríamos decir que más que imponente, era un espectáculo aterrador.

En cuanto a la vestimenta, el negro era de uso obligatorio para hombres y mujeres.
Un manual de urbanidad de 1930 aconsejaba a las viudas dos años de luto riguroso, seis meses de luto alivianado, para finalizar con otros seis meses de medio luto.
En los hombres, en la década del 40, el negro total fue reemplazado por una ancha banda negra, llamada brazal, que se colocaba en la manga izquierda del saco.
Las mujeres debieron soportar más tiempo el negro, aunque las colas de crespón en los sombreros se acortaron considerablemente, y el velo dejó de usarse.

En Azul, las cosas sucedían de manera no muy diferente a la Capital.
La publicidad más antigua que hemos encontrado en nuestros diarios, se publicó en el “Heraldo del Sud “en 1876.
Se trata de una propaganda de la Cajonería Fúnebre de A. Domenghini y Cía.
Su texto dice “De todas clases de cajones fúnebres. Grandes y chicos, de maderas finas, ordinarias y de zinc, a precios equitativos “.
Este negocio estaba ubicado en la calle Ancha y la Nº XXIX, es decir, en la esquina de Mitre y Moreno.

Y el primer aviso fúnebre que hemos podido ubicar data también del mismo diario y año. Se trata de un anuncio de una misa en la que se rezaría por el alma de Doña Dominga G. de Goyenetche, fallecida dos años atrás, en 1874.

Consultando las antiguas Guías de Azul, que conservamos en la Hemeroteca, hallamos estos datos:

En la correspondiente a 1884, figura el sr. José Massa con negocio de cajonería, en calle Comercio (hoy Mitre) Nº 86.

En 1892, tenemos las cajonerías de Máximo Gordón, en Colón 210, y la de Antonio Ruiz, en Burgos 294; las que a su vez tenían cochería fúnebre, junto con las de Abel Cahuepé, José y Lorenzo Dulbecco, y otros.

En 1900, en la Guía editada por José María Darhanpé, hallamos este interesante aviso, que sorprende por su agresividad publicitaria.
Dice así:

“En la gran cochería de Pedro Iribarne encontrará el público superioridad en todos los servicios concernientes al ramo, y desafío a todos los empresarios de esta ciudad a que presenten con más ventajas que yo, los siguientes servicios:
1) Carruajes mejores y de más lujo

2) Mejores y más libreas para cocheros

3) Guarniciones especiales para cada carruaje

4) Mejores y mayor cantidad de cajones fúnebres

5) Quién tenga más y mejores servicios para sala mortuoria

6) Quién tenga paños de más valor para el fúnebre

7) Por último, desafío en general a quien haga estos servicios con más seriedad y más baratos.

Azul, Calle Burgos Nº 294. NOTA: la casa vende a grandes plazos, sin cobrar interés “
Y una noticia que fue publicada en el Diario “El Imparcial “del 27 de marzo de 1909, pone de relieve la atención que la sociedad prestaba a la calidad de los servicios fúnebres.

El texto es el siguiente:

“FELICITACIONES MERECIDAS. Los empresarios Lionetto y Siciliano han recibido ayer efusivas felicitaciones por el notable servicio fúnebre a 6 caballos y 50 coches, efectuado con motivo del entierro del Sr. Juan Connolly. Pocas veces se ha visto en el Azul un entierro tan lujoso “


Una curiosa nota del vespertino La Enseña Liberal del día 27 de abril de 1886:


“ ENTIERRO CON MÚSICA: El malogrado Enrique Tagliani, al pedir antes de morirse que su entierro se hiciera con acompañamiento de música, ha puesto en moda, en los entierros de los muertos pertenecientes a la colonia italiana, esta otra manifestación de las pompas fúnebres.
Hoy, se ha enterrado el cadáver de otro súbdito italiano, fallecido ayer, siendo acompañado hasta el cementerio por la Banda Popular Azuleña, que ejecutaba piezas fúnebres “


ALGO SOBRE CEMENTERIOS

El día 3 de Marzo de 1886 un periódico azuleño publicaba lo siguiente:

“HUESOS HUMANOS: esta mañana, haciendo una excavación para construir un sótano en una pieza de la casa que ocupa el señor Cura, contigua a la Iglesia, halláronse a media vara de profundidad, dos esqueletos humanos, en un espacio de tres por cuatro varas.
Examinados los huesos por algunas personas, entre las cuales se hallaba el Dr. Pintos, es opinión de este último que los restos han sido enterrados allí de muchos años atrás.
Han pertenecido a cristianos, uno de ellos según opinión del mismo facultativo, como de 35 años, debiendo haber sido el otro una persona de mucho mayor edad “

Es que, como señala el historiador Alberto Sarramone, el primer camposanto estuvo ubicado junto a la Iglesia, por calle San Martín.
El dato mas antiguo que encuentra nuestro amigo Beto, es el entierro del Coronel Martiniano Rodríguez, guerrero de la Independencia y Comandante del Fuerte Argentino de la Bahía Blanca.
El padre Clemente Ramón de la Sota, al firmar el certificado de defunción de este jefe militar, el 18 de marzo de 1841, deja constancia que al lado de la Iglesia, en el camposanto,están enterrados los fundadores de Azul.
El segundo cementerio, que es el actual, ya funcionaba desde antes de 1854.

La bóveda más antigua que ha encontrado allí Sarramone es la de la familia de Marcelino Riviere, que data de 1860.

No se ha determinado aun la fecha exacta de la creación del Cementerio del Oeste, también llamado Cementerio de los Pobres.
Este estaba destinado a las personas que no podían pagar su sepultura.
Parece ser que este rasgo altamente discriminatorio no ha tenido otros antecedentes en el país.

El Cementerio de los Pobres estaba ubicado en la zona Oeste de la ciudad, donde hoy funciona un Corralón Municipal, en las inmediaciones del Regimiento.

Esta necrópolis, que ya existía a fines del siglo XIX, fue desactivada recién a partir de Enero de 1951, durante la Intendencia del Justicialista Ernesto María Malere.

Como consecuencia de esa desactivación, el Cementerio Central pasó a denominarse Cementerio Único.
Y para despedirnos recordaremos dos anécdotas que cuenta Angélica Waddell en su artículo “El oficio de morir “que publicara en el periódico “Carta Abierta “en 1998.

Ella nos recuerda, en primer lugar, que en unos carnavales de la década del 70, el conocido vecino “Pepe “Urraza se paseó por los corsos con un coche fúnebre pintado de color rosa, acompañado de una comparsa de amigos.
Y después, nos narra ese famoso velorio del Sr. Fittipaldi, un singular personaje que era propietario de un inquilinato en la entonces Avenida Humberto I°, frente al Palacio de Tribunales.
En el medio del velatorio, los asistentes se sorprendieron, y mucho, cuando de un grabador llevado por un amigo, comenzó a salir la voz del difunto, expresando sus últimos deseos.


NOTA: Este texto fue difundido en el programa " Ana y el espejo "de la Sra. Ana María Praiz en el año 2004, a través de la emisora FM del Pueblo de la ciudad de Azul ( 104.1 del dial ).El autor agradece el inestimable apoyo de la conductora, y del amigo y gran colaborador en la Hemeroteca, Sr. Mario Labaronnie.
En consonancia con el propósito de divulgación histórica que animara nuestra participación en la radio, se permite la reproducción total o parcial de este artículo, con el solo requisito de la mención de su fuente.

Creado: 2009-07-23 22:02:47 - Modificado: 2009-07-24 12:20:41

lunes, 9 de mayo de 2011

Derrotero en el "Cementerio de los Disidentes" en Azul


vista del Cementerio de Disidentes




interior del cementerio de disidentes
puerta de acceso al Cementerio de Disidentes

 vista del portal


vista  interior
 RESUMEN:  en el cementerio de la ciudad de Azul, proviuncia de Buenos Aires encontramos un espacio diferente en su diagramacion urbanistica y paisajistica, que se encuentra apartado del resto de la necropolis, por una muralla adyacente al recinto principal.  Este sector estaba destinado a los entierros de las personas extranjeras, principalmente alemanes, irlandeses e ingleses, que profesaban credos considerados ajenos a los judeocristianos, destacandose en su mayoria, protestantes, anglicanos,
luteranos y una notable filiacion masonica que se ve reflejada en el diseño de algunas lapidas.  Asimismo, se puede observar una minoria de suicidas, a los cuales  no se les permitia ingresar al sector principal de la necropolis debido a condenacion de esta conducta por parte de la doctrina cristiana.  Por lo expuesto a dicho sector se lo denomina "Cementerio de los Disidentes".
......................

....En el libro de Actas Municipal, numero 3 -que data desde los años 1879 al 1883- que encontramos un documento esencial, que narra la concrecionn de este sector, segun lo dispuesto a fojas 102, en la seccion del 16 de abril de 1880, donde se solicita el acondicionamiento de un predio para ser utilizado como c ementerio no catolico con la siguiente letra:

".....a la solicitud de Don Guillermo Lauvrie pidiendo se poinga a disposicion  de el para proceder al arreglo y ornato el terreno que existe en el Cementerio de Catolicos de este pueblo destinado por la municipalidad para depositar los restos mortales de los que no profesan el culto Catolico Romano. ovgetandose a las disposiciones y ordenanza municipal  vigentes que rigen sobre la materia, como lo solicita  el interesado y hayase saber al encargado del cementerio.  Con lo que se levanta la sesion.  Firma H Espindola secretario" (sic)  

La Necropolis Disidente en la Actualidad: Actualamente, por la altas coniferas y la resaca de las hojas de pino o pinocha que no deja crecer graminea natral, sumado a las precarias condiciones de mantenimiento municipal y la falta de compromiso ciudadano ante el patrimonio tangible e intangible que encierra el lugar, se crea un ambiente lugubre y sombreado.  Asimismo, se asocia vandalismo y la utilizacion del predio por las denominadas tribus urbanas.....

extracto del trabajo Derrotero en el "Cementerio" de los Disidentes en Azul 


Fuente: Sandra Gabriela Adam, Gabriel Eilers Y Juliana Vanesa Aguirre

Fotos: Vicente Lencioni

viernes, 6 de mayo de 2011

Elisa Verges de Ramongassie, fundadora y donante de la Escuela que lleva su nombre

Elisa Verges de Ramongassie

vista actual del edificio de la escuela
otra vista

antiguo edificio de la escuela demolido en 1960
La señora de Ramoingassie, fue unos de los puntales del grupo fundador de la Escuela Profesional de Mujeres y en compañia de su esposo tuvo el generoso gesto nada comun de donar la finca de laq calle Burgos y Cordoba demolida en 1960, para dar paso al nuevo edificio



Boveda que guarda sus restos



fuente:
Biblioteca de la Escuela
Diario el Tiempo

martes, 3 de mayo de 2011

Simposio Muerte, Sociedad y Cultura XII Congreso de los Pueblos de la Provincia de Buenos Aires

Doctora Sandra Adam

Derrotero, en el Cementerio de disidentes
                                                       Cementerio Unico de Azul 

                                  Extracto de la Conferencia de Gabriel Andres Eilers.
                                     Director del Museo Etnografico Enrique Squirru

"....En el Cementerio Unico de la ciudad de Azul, provincia de Buenos Aires, encontramos un espacio diferente en su diagramacion urbanistica como paisajistica, que a su vez se encuentra apartado del resto de la necropolis, por una nuralla adyacente al recinto principal...."

"....Este sector estaba destinado a los entierros de las personas extranjeras, principalmente alemanes e ingleses, que profesaban creencias ajenas  a lo  judeocristiano, destacandose en su mayoria protestantes: anglicanos y luteranos, y en su mayoria con una notable filiacion masonica...."
" Asi, se puede observar una minoria de suicidas, por esta deteminacion con respecto a la vida no se les permitia ingresar al sector principal de la necropolis.  Por lo expuesto a dicho sector se lo denomina  "Cementerio de los disidentes"





vista del cementerio de los disidentes
 

Caracteristicas Particulares de nuestro Cementerio:

"....vitrales monocromos, una singular manifestacion artistica de posible significacion dual....!"
"....significacion dual en los elementos que conforman la composicion y una posible filiacion masonica de los propietarios de estas unidades arquitectonicas..."

Fuente: Sandra Gabriela Adam.
            Gabriel Andres Eilers.
            Juliana Aguirre
            Silvia Carrasquero
             Susana Uriarte
Diario el Tiempó del 24 de abril nde 2011, Pag.24/25